Septiembre marca el inicio de una de las épocas más temidas del año: la temporada de catarro. Sin embargo, usted puede evitar ser víctima del bicho del catarro si se aplica una vacuna antigripal anual.
El catarro o influenza es ocasionado por virus que infectan las vías respiratorias y ocasionan una enfermedad más grave que el resfriado común. Entre los síntomas comunes del catarro destacan fiebre, tos seca, garganta dolorida, congestión nasal, dolor de cabeza, dolor muscular y fatiga.
La mayoría de la gente que enferma de influenza se recupera por completo en una a dos semanas, pero algunos individuos desarrollan complicaciones graves y potencialmente mortales, como la neumonía. Cada año se registran alrededor de 36,000 defunciones y 114,000 hospitalizaciones debido a la influenza.
Por eso tratamos de combatir el catarro previniéndolo con una vacunación.
Puesto que los virus de la influenza cambian constantemente con el tiempo, la gente es vulnerable a esta infección viral toda la vida. Eso significa que aunque usted se haya vacunado el año anterior no necesariamente estará protegida(o) este año. La vacuna es actualizada anualmente para incluir las cepas más actuales del virus de la influenza.
Muchas personas hacen caso omiso de la vacuna antigripal porque creen que con la vacuna les dará, de hecho, la enfermedad.
Eso es falso. Lo cierto es que la vacuna no tiene efectos secundarios en la mayoría de la gente.
Unas cuantas personas experimentan leves síntomas colaterales, como febrícula o un leve dolor de cabeza que persisten un día. El efecto secundario más serio es una reacción alérgica en las personas que son gravemente alérgicas al huevo, pues los virus que se utilizan para la vacuna son cultivados en huevos de gallina. Por ese motivo, las personas alérgicas al huevo no deben ser vacunadas.
La moraleja es que, para la mayoría de las personas, la vacuna antigripal es la mejor defensa contra esta enfermedad debilitante. La vacuna es particularmente importante para cualquier persona con alto riesgo de sufrir las complicaciones de esta enfermedad, por ejemplo:
· Personas de 50 años o más;
· Residentes de asilos de ancianos y otras instituciones de terapia de largo plazo donde se hospeden personas de cualquier edad que padezcan enfermedades de tipo crónico;
· Adultos y niños de 8 meses o más que padezcan afecciones crónicas del aparato respiratorio o el sistema cardiovascular, incluyendo los niños asmáticos;
· Adultos y niños de 8 meses o más que requieran atención médica constante o que hayan sido hospitalizados debido a enfermedades metabólicas crónicas (como la diabetes), afecciones crónicas de los riñones o debilitamiento del sistema inmunológico;
· Niños y adolescentes (entre 6 meses y 18 años de edad) que estén recibiendo terapia de largo plazo con aspirina; y
· Mujeres que estarán en el segundo o tercer trimestre del embarazo durante la temporada de catarro.
La vacuna también es muy recomendable para personas en contacto estrecho o frecuente con cualquier persona con alto riesgo, como el personal del cuidado de la salud y los voluntarios que trabajan con pacientes de alto riesgo, así como las personas que viven con una persona de alto riesgo.
Tenga en mente que debido a que los virus cambian con frecuencia, no todas las personas quedan totalmente inmunizadas con la vacuna. Sin embargo, las personas que contraen el catarro después de vacunarse tienen un caso más leve que quienes no se han inmunizado.
¿Qué puede hacer si decide no vacunarse contra la gripe este año? Puede protegerse comiendo bien, durmiendo suficiente y vigilando estrechamente cualquier síntoma de influenza. En caso de enfermar de catarro –y si no mejora en un par de días– llame a su médico. Si usted pertenece a un grupo de alto riesgo y contrae la gripe, no aguarde y acuda de inmediato a su médico.
Seguramente desea pasar su tiempo con familiares y amigos… no con el doctor. La influenza es una enfermedad seria. No permita que lo derrote esta temporada.